Siempre parece un privilegio esquiar con las majestuosas vistas del Matternhorn.
Zermatt es ciertamente un lugar mágico, y cuando puedes disfrutar de una semana enseñando a esquiar a una familia tan agradable como los García Ventosa, en este increíble entorno, sientes entonces que tienes el mejor trabajo del mundo, sin duda alguna. Este tipo de momentos son los que te ayudan a entender como monitor por qué es fácil mantener la pasión por la enseñanza del esquí después de muchos años.
